El gobierno nacional que encabeza Javier Milei ha sido motivo reiterado de observaciones y advertencias por parte de las autoridades de la Organización de la Naciones Unidas. Entidad que si bien en otras situaciones ha sido bastante neutra en sus consideraciones sobre hechos injustos, aceptó acciones indebidas advirtiendo por sus efectos.
En este caso refiere que en Argentina, y en particular en el proceso del gobierno auto definido como libertario; ha omitido y avanzado sobre organizaciones relacionados con los Derechos Humanos
Por ello a 50 años del último golpe de Estado cívico/militar en el aniversario del primer día del nefasto proceso anti democrático, se destaca la versión de la ONU.
Entidad que admitiera un comunicado acusatorio por el el “rápido deterioro” de la imagen que ostentaba Argentina respecto de las políticas enmarcadas en los Derechos Humanos. Hoy el país, es visto como un pretendido bastión de la derecha gubernamental que intenta rescatar l accionar de los golpistas y asesinos de lesa humanidad.
Sin duda un pésimo ejemplo contra la necesaria justicia y el mantenimiento de la validez del trabajo de investigación y análisis de las atrocidades cometidas bajo la dominación del gobierno de facto; encabezado por Rafael Videla junto a Emilio Massera y Orlando Agosti.
Caras visibles del llamado “Proceso de Reorganización Nacional” colmado de acciones ilegales mediante secuestros, torturas, desapariciones de personas y violaciones mediante la aplicación del terrorismo de Estado.
Aberraciones que dieran lugar a la calificación y procesamiento legal de los “delitos de lesa humanidad”, por los que bien vale recordar que no debieron ni deben ser morijerados para beneficiar a los responsables que deben cumplir las respectivas condenas sin beneficio adicional alguno. Ya tuvieron su defensa en juicio que es lo que prevé la Constitución Nacional que ellos denigraron.
El gobierno de Argentina desde fines de diciembre de 2023 ha montado un proceso de desmantelamiento de organizaciones estatales y privadas anulando recursos y diluyendo la tarea investigativa en áreas de responsabilidad de los crímenes referidos.
Un ejemplo de esta concepción política anti democrática es la conducta de la vicepresidenta Villarruel en su apoyo a las gestiones en pos de la liberación de los condenados a prisión en cárcel, para beneficiarlos con similar situación domiciliaria y de ese modo, beneficiarlos en clara postura favorable al perfil de los dictadores.
Acompañaron estas acciones varios legisladores nacionales que a la vez, expresan sus odio a ex funcionarios electos por el voto popular que cada uno a su modo, respaldó y promocionó las políticas de memoria, verdad y justicia.
La ONU detalló el efecto de las políticas de desnaturalización y anulación de recursos tales como la Secretaría de Derechos Humanos; limitación del desempeño de integrantes de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad; avance sobre los espacios considerados “sitios de memoria”, y el desmantelamiento y desprecio de sectores relativos a los Derechos Humanos.
Políticas regresivas que demuestran la concepción negacionista de los abusos de la referida dictadura que instalarán el 24 de marzo de 1976 hasta el retorno al sistema democrático iniciado el 10 de diciembre de 1983.
Los peritos de la ONU en su documento exigieron que “Las autoridades deben abstenerse de recurrir a la desinformación y al discurso de odio. Intentar reescribir el pasado constituye una violación de los derechos humanos”. Agregan el reproche y rechazo a cuanto intento de indulto que se pergenie para beneficio de los responsables de la diversidad de aberraciones que reiteradamente, demandan memoria y justicia.
Síntesis que define la posición del gobierno conducido por Javier Milei que sostiene la idea del favoritismo para con los condenados responsables del golpe de Estado y posteriores decisiones del gobierno de facto contra el sistema democrático y la sociedad que padeciera el horror del terrorismo estatal.
La República Argentina tiene un lamentable historial de golpes de Estado incluso con respaldo foráneo a cargo de gobiernos de los EEUU. Fue un proceso regional para la dominación, exterminio de personas y acciones de absoluta ilegalidad, que sin duda alguna, necesita de la permanente acción y conductas que sostengan al bandera histórica, parida con la comprobación de los delitos aberrantes que exigen mantener por siempre, que “Nunca más” en Argentina haya un golpe de estado por su naturaleza destructiva de los valores morales y materiales que hacen a la dignidad y los Derechos del pueblo argentino.


