Neuquén Patagonia - República Argentina
Fecha de inicio 28 de abril de 2006

Esclavizados

Así como el modelo impuesto por el FMI/Trump/Milei/Caputo/Sturzenegger, tiene variados tintes dictatoriales, no es menos cierto que el/los endeudamientos internacionales, constituyen un innegable esclavismo económico.

Y esto ocurrió con Macri durante su gobierno y ocurre en la actualidad ante todo por la perversidad administradora de apelar a esos negociados que la banca internacional tiene en su portafolio, como parte de sus ofertas para su poderoso negocio financiero.

Además,  como Argentina no imprime dólares como lo hacen en los EEUU para desparramar billetes por el mundo y así redistribuir su propia inflación; es obvio que el único modo de disponer de esas divisas es produciendo y exportando.

Un recurso que si tiene mano de obra local agregada para elaboración de productos derivados de la materia prima genuina; agregaría más riqueza o en este caso para seguir la línea, generaría más dólares.

 Moneda foránea que se fortalece con nuestro empobrecimiento potenciado además por la reiteración financiera para cancelar deudas en moneda extranjera, que tampoco el gobierno logra o no hace nada para lograrlo con capital genuino.

Las deudas provocadas por las administraciones políticamente anti estatales se han multiplicado por la incapacidad de pago devenida de la falta de producción para enfrentar enormes compromisos financieros.

La actividad agro/ganadera/industrial/comercial necesita de esa mano de obra que en este tiempo de libertinaje ha perdido puistos de trabajo en lugar de haberlos multiplicado y eso; en simultáneo generó más pobreza y por ende, brusca caída del consumo con lo que los empresarios, ven como sus números pasan del azul intenso de otros tiempos a un rojo cada vez más intenso.

Situación que la denuncian hasta los bancos con los clientes que no logran cancelar en tiempo y forma los compromisos crediticios y por el desesperado uso de las tarjetas de crédito. Estos últimos, aunque de un modo menos oneroso, finalmente están cayendo en el modelo del gobierno que toma nuevas deudas para canelar las anteriores, obviamente multiplicando los compromisos económicos.

Un proceso que en realidad es la herramienta para evitar que los acreedores declaren al país en el mentado default, que está indisimuladamente maquillado con este sistema del círculo vicioso que debemos saber o recordar, que inexorablemente tiene fin.

Y cuando ese momento llegue todos los compromisos serán unificados generando procesos judiciales en aras de tomar bienes de un país en proceso de quiebra, por administración ajena a los intereses del Estado y del pueblo argentino.

Peligroso final producto de ese proceso “de entrega” que citan desde diversos sectores de la sociedad, por el que el gobierno nacional descalifica con expresiones clasistas destinadas a engañar a los que todavía dicen que “está haciendo las cosas bien”.

Crédulos de lo que les dicen como verdad, que deberían encender las alarmas para que la administración cambie de rumbo, o la Justicia intervenga evitando perder el patrimonio en el que los financistas internacionales y fondos buitres; le han puesto el ojo.

Hay historia de ese modelo con des manejos delictivos, a costa de las pérdidas referidas y del tremendo daño a la soberanía nacional.

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