Resulta que en casos suelen calificar de tremendista a los que advierten el enorme riesgo de las sociedades.
Provocaciones y amenazas indisimuladas de algunos presidentes de países con real poder armado, que desafían a sus pares para adjudicarles el belicismo propio; siendo capaces de llevarnos a un pasado de terror mundial, profundizar la degradación social en marcha; y la destrucción estructural del mundo por la desmedida ambición expansionista.
Inspiran a los que aplican la dictadura económica dominante, basada en el individualismo deshumanizado falseando la meritocracia para el “sálvese quien pueda”. Ejemplo expresivo de Mauricio Macri, la misma Bullrich, el mismo Caputo, el mismo Sturzenegger y el equipo de cómplices, que impulsaron para el desastre social.
Políticas injustas y abusivas en desmedro del Derecho universal y la dignidad social, del imperialismo arcaico, dictatorial, dominante de personas, destructor de instituciones y bienes de la sociedad.
Impulsan el individualismo, la sumisión y la violencia armada para dividir y dominar el mundo. Ambición de Trump, nuevo dictador que niega leyes y acuerdos, imponiendo su “moralidad” personalista que exige la genuflexión.
Sin perjuicio de las opiniones políticas sobre Nicolás Maduro, rechacemos la invasión armada a un país de la región, antes víctima de dictaduras cívico/militares apoyadas desde los EEUU.
Referentes del intervencionismo contra la auto determinación de los pueblos, que hoy, el presidente Trump, equipo y pares asociados, construyen de manera insana en un escenario de pre guerra amenazante para la humanidad.
Ojalá que den marcha atrás con el expansionismo militarizado, enfocado también en Latinoamérica. Amen.


